Soy consciente de que el deporte ha creado estigmas en muchas personas, pues bien, debéis sacaros esa idea de “el ejercicio no es para mí”. Tú no tienes la culpa, porque el problema en muchos casos es del sistema educativo que has recibido o de no tener el suficiente conocimiento, y de eso conciénciate, tú no tienes la culpa.  

¿No habéis tenido alguna vez un profe de gimnasia que fumaba? ¿O que no le habéis visto hacer un ejercicio durante sus “clases”? ¿Que os mandaba correr o saltar un potro o hacer una voltereta, así, sin ton ni son, de un día para otro? De repente un día aparecía con un cronometro y decía ¡Hoy test de Cooper! Que era lo mismo que decir, vais a correr 12 minutos a máxima velocidad y tú que pretendías seguir al que salía escopetado, al minuto sentías que la prueba iba a ser muuuy larga. Y qué me decís de la prueba del radiocassete o test de course Navette, si, la del pitidito….. aquella prueba en la que debías recorrer el ancho de la pista antes de que escucharas el segundo sonido. Al principio ibas de sobrado, pero cuando el espacio entre tono y tono se iba acortando, empezabas a sentir como tus músculos se bloqueaban provocando que, al acabar la prueba, andarás como chiquito de la calzada (probablemente el humorista sacará su particular forma de andar, después de un test de estos). Y claro, el que no tenía una buena condición física, pues suplicaba explotar en el mismo instante en que el profesor motivado, comunicara alguna de estas pruebas a realizar. 

Otra manera de pillar un buen trauma, es cuando llega ese día que te vistes de sport (aunque puede parecer otra cosa), porque has decidido ponerle fin a tu desdicha y empezar de una vez a moverte, solo o acompañado por un amigo que tiene alguna noción de ejercicios. Esa persona que crees conocer, se convierte en el mismísimo Hitler dando un mitin a una masa enfervorecida, y comienza a gritarte (intentando motivar) ejercicios que debes realizar y que te están llevando a una muerte segura en pocos minutos. También valdría para trauma tu idea de superarte a ti mismo, un día sales a correr y a los cinco minutos tu cabeza es como una olla express a punto de estalla. ¡En fin, cosas del deporte! 

A lo que voy, al final son experiencias que dejan huella, pero de las malas. Este tipo de “enseñanzas deportivas” han dejado marcado a más de uno y al oír la palabra ejercicio los ojos le dan vueltas (pensando para sí mismo) este se cree que voy a mover un pelo, pobrecito….

Lo que quiero decir, es que el ejercicio debe comenzar poco a poco y que este proceso es muy individual debido a las aptitudes, capacidades, experiencia y nivel de cada persona. Por ello hay que tener mucho cuidado con realizar tablas o programas genéricos, que pueden ir muy bien a ciertos individuos, pero no a otros. 

Por otro lado, la progresión que realizas es muy importante y para ello se marcan los programas de entrenamiento. Esto que puede fatigar solo de pensarlo, es lo que realizaría un entrenador personal, pero si decides aventurarte tú solo, ten en cuenta de que como corras mucho, te vas a lesionar y si vas muy despacio no evolucionarás como debes. Por tanto, dale la importancia que se merece a la progresión. 

Establecería como vital, adoptar la idea de que el ejercicio no se debe pensar como una operación bikini, sino, como un estilo de vida. Estarás pensando ¿Cómo? ¿Que esto no es para una temporada y ya? Pues no, para garantizar el éxito, deberás adquirir hábitos que se adapten a tu forma de vida y no al revés. Si pretendes cambiar radicalmente tu vida por el ejercicio y la actividad, me temo que tienes menos garantías de que la cosa vaya bien. Desarrollaré esta idea en otro artículo más adelante, pero quiero dejar claro de que la constancia es, junto con la individualidad y la progresión, la llave mágica para conseguir tus objetivos establecidos. Siento ser un aguafiestas, pero alcanzar y mejorar tu récord personal no va a ser sencillo. 

En base a lo que la ciencia nos indica, no hay mayor beneficio que moverse, que estar activos y alejarnos de la comodidad y el sedentarismo. Actívate, pero hazlo con un poco de coherencia y sentido común. Habrá gente que no le guste este mensaje, pero consideramos que comer alimentos de calidad o sostenibles, adquirir productos que sirvan para mejorar tu aspecto, pagar una cuota o a un profesional de la salud ¡Es carísimo! sin ver los beneficios y los cambios que pueden generar en tu vida.  

En todo caso, si te gusta mi visión y enfoque del ejercicio y de la salud, sígueme 😉 y te enseñaré como orientar tu preparación, consejos de alimentación y hábitos de todo tipo que sirvan para mejorar tu récord personal. 

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