El ministerio de sanidad, política social e igualdad define la dependencia como “el estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, de la enfermedad o de la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal”. La definición integra al colectivo con problemas físicos, psíquicos, sensoriales o mixtos, y pueden tener un grado de dependencia moderada, severa o de gran dependencia. 

Trabajo desde hace años con colectivos dependientes, inmersos en problemas de exclusión social. Observo, que necesitan estímulos, información, educación, herramientas, ayudas y apoyo por parte de las instituciones. En una sociedad moderna, es de vital importancia que se creen políticas que ayuden a comprender al conjunto social sobre lo qué es la dependencia, por qué se genera, sus distintas formas en la actualidad tecnológica, sus consecuencias y, ante todo, como poder prevenirla. Desde todos los ángulos se debe trabajar la aceptación del individuo por parte de la sociedad, evitando juicios y valoraciones injustas sobre los mismos, ya que tendemos a normalizar situaciones de dependencia, a justificarlas y, sobre todo, a culpabilizar al que la sufre. 

En este contexto y desde mi perspectiva, utilizo la actividad física como tratamiento para prevenir el riesgo de exclusión, la ayuda en valores de normalización individual y de integración en la sociedad. Lo más básico y necesario es disponer de información contrastada sobre los beneficios de realizar ejercicio físico, reforzando a las personas que se incluyen dentro de un marco vulnerable. Por ello, la Organización mundial de la salud (OMS) recomienda para personas con discapacidad:   

  • Realizar actividades físicas aeróbicas moderadas entre 150 a 300 minutos a la semana. Actividades físicas aeróbicas intensas entre 75 a 150 minutos a la semana o una combinación equivalente de actividades moderadas e intensas. 

  • Realizar actividades de fortalecimiento muscular moderadas o más intensas que ejerciten todos los grupos musculares principales durante dos o más días a la semana. 

  • Prolongar la actividad física aeróbica moderada más allá de 300 minutos o realizar actividades físicas aeróbicas intensas durante más de 150 minutos o una combinación equivalente de actividades moderadas e intensas a lo largo de la semana para obtener beneficios adicionales para la salud. 

  • La sustitución del tiempo dedicado a actividades sedentarias por actividades físicas de cualquier intensidad. 

  • Realizar actividades físicas mientras se está sentado o acostado. Por ejemplo, mediante actividades dirigidas a la parte superior del cuerpo, deporte y actividades inclusivas y/o específicas para personas en silla de ruedas. 

Me gusta reflejar la perspectiva de que todos tenemos que enfrentarnos más tarde o más temprano a la vejez, por tanto, a cambios orgánicos, psicológicos y sociales. La relación entre dependencia y deporte debe ir unida principalmente a la prevención y no como tratamiento. Por tanto, según la OMS para personas adultas mayores se recomienda: 

  • Realizar actividades físicas variadas y con diversos componentes, que hagan hincapié en el equilibrio funcional y en un entrenamiento de la fuerza muscular moderada o de mayor intensidad, tres o más días a la semana, para mejorar la capacidad funcional y prevenir las caídas. 

  • Reducir los efectos perjudiciales de los comportamientos más sedentarios en la salud, todos los adultos mayores deberían tratar de incrementar su actividad física moderada a intensa por encima del nivel recomendado. 

Si nos situamos en el contexto de la dependencia emocional y sus trastornos conductuales, el deporte es muy eficaz: 

  • Mejora de las capacidades físicas. 

  • Disminuye la probabilidad de sufrir estrés, ansiedad y otros trastornos. 

  • Libera hormonas que hace disminuir la probabilidad de sufrir estrés y ansiedad. 

  • Mejora la percepción sobre uno mismo, repercutiendo de manera directa en la autoestima, en la forma en la que nos relacionamos con los demás y de solucionar conflictos o adversidades. 

  • Promueve la estimulación sensorial y cognitiva, aumentando niveles de atención y concentración. 

  • Mejora la independencia, la responsabilidad, la disciplina, la planificación, al tener que someterse a un compromiso y a diferentes horarios.  

  • Fomenta el desarrollo de las relaciones sociales, ayudando a crear un entorno saludable que sirva de apoyo ante situaciones difíciles y/o conflictivas. 

  • En el deporte colectivo e individual, exige una gran labor sobre el control de las emociones y de empatía hacia los oponentes. 

Pocas personas u organismos cuestionan los beneficios de realizar niveles de actividad física regulares y altos, ya que nos aportan: 

  • Reducción del riesgo de mortalidad por cualquier causa. 

  • Mejora del estado muscular y cardiorrespiratorio.  

  • Mejora de salud ósea y funcional. 

  • Previene y reduce el riesgo de sufrir hipertensión, cardiopatías coronarias, accidentes cerebrovasculares, diabetes y varios tipos de cáncer. 

  • Previene y reduce el riesgo de caídas, así como de fracturas que afecten a la movilidad y generen sedentarismo. 

  • Mantenimiento de un peso corporal saludable. 

No hay mejor ayuda y vía de enlace para prevenir, trabajar y alcanzar la integración social, que disponer de técnicos y licenciados en educación física que trabajen en la práctica deportiva y de hábitos saludables para la búsqueda de la autonomía personal. Sobre esta cuestión, colaboro para que se visualice la figura de este tipo de profesionales dentro de un marco multidisciplinar que incluye a psicólogos, integradores sociales, auxiliares, médicos, terapeutas especializados, etc…. Pero que lamentablemente no siempre se tienen en cuenta, siendo una figura indispensable para la estabilidad emocional, física y social de una persona. 

Saludos a tod@s 😉

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